Patatas con chorizo

La receta de hoy comenzó en un paquete. Sí, sí, como lo leéis: en un paquete que llegó a mi casa desde Galicia cargado de regalos tan maravillosos como deliciosos. Mi amiga María José, del blog Cocinando para ellos, de la que ya os he hablado en más de una ocasión y a la que tuve la fortuna de poder abrazar este verano, me envió a casa un paquete cargado de ricos productos elaborados por su madre y por ella que fueron recibidos como un festín por todos los míos: orujos caseros y embutidos de elaboración propia, además de un precioso plato que veréis más de una vez en las cosicas de mi blog. Tantísimo nos gustó el chorizo que pensé en hacer un plato con él para ver que tal resultaba cocinado y os aseguro que jamás me habían quedado unas patatas con chorizo tan ricas como estas. Ese toque ahumado convirtió un plato, a priori sencillo, en el más estupendo de los manjares así que me vais a permitir que esta entrada esté dedicada a mi querida María José y a su preciosa familia. Espero que os guste.
Ingredientes:
2 pimientos choriceros secos.
2 chorizos ahumados.
Una cebolla tierna.
Tres dientes de ajo.
4 tomates secos.
Cuatro lonchas de bacon ahumado.
Tres patatas.
3 huevos.
2 cucharaditas de pimentón.
500 mililitros de agua.
Sal y pimienta.
150 mililitros de aceite de oliva virgen extra.
Un chorrito de vino blanco.
Elaboración:
En una olla (la mía era rápida) vertemos el aceite. Cuando esté caliente añadimos la cebolla cortada a dados y los dientes de ajo laminados.
Cuando empiece a transparentar añadimos los tomates secos, el bacon a tiras y los chorizos.
Añadimos el chorrito de vino blanco y las patatas laminadas. Movemos bien.
Cocinamos durante un par de minutos y añadimos el pimentón, el agua y los pimientos choriceros que habremos frito previamente.
Tapamos la olla y dejamos cocinar sobre diez minutos (aunque el tiempo dependerá de cada olla). Pasado ese tiempo destapamos la olla y añadimos los huevos y dejamos cocinar ya con la olla destapada (los huevos deben quedar al puesto que guste; a mi me gusta que la yema siga blandita).
Y listo, ya solo nos queda servir y comer.
Y como digestivo después de tan suculento plato en casa disfrutamos de unos orujos fresquitos DELICIOSOS. Siento no poder dar la receta pero también estaban incluidos en el paquete que recibí de mi amiga María José jajajaja.

Cuajada de Carmaval

Aunque en muchos sitios el miércoles de ceniza supone el fin del Carnaval. En Águilas aún mantenemos nuestras fiestas durante algunos días más. Por delante nos quedan dos desfiles, el certamen de Drag-Queen, la actuación de la murga y la quema de Don Carnal el próximo sábado cuando, entonces sí,  nos despediremos de nuestras fiestas grandes hasta el próximo año. Es por eso que en casa aún andamos entre disfraces y dulcerías carnavaleras. La de hoy no la conocía y es una pena porque me estaba perdiendo un bocado de los buenos. La cuajada de Carnaval es un dulce típico de Granada que se realiza con los restos de mantecados o polvorones de Navidad y que en su versión original se presenta en un lebrillo de cerámica granadina (conocida como cerámica de Fajalauza). Yo no disponía de ninguno con un tamaño apropiado así que la preparé en un aro desmodable; sé que no es lo que manda la tradición (y que conste que a mi en lo que a gastronomía se refiere me gusta ser fiel a las tradiciones) pero bueno, como estamos en Carnaval pensaré que es una cuajada de Carnaval disfrazada de tarta. Espero que os guste. Fuente la receta: Cocinando entre olivos
Ingredientes:
400 gramos de mantecados o polvorones (si no disponéis de ellos, los bollitos glaseados Hacendado hacen el mismo papel y los venden todo el año).
150 gramos de almendra en cubitos.
25 gramos de maicena.
3 huevos.
100 gramos de azúcar.
300 gramos de leche.
La ralladura de un limón.
Cabello de ángel.
Aceite de oliva virgen extra.
Azúcar glas.
Canela molida.
Elaboración:
En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva (más bien escaso) y añadimos las almendras hasta que estén ligeramente doradas.
Mientras las almendras se doran mezclamos muy bien en un cazo la leche, la maicena, el azúcar, la ralladura de limón y los huevos.
A la mezcla anterior añadiremos las almendras ya tostadas y llevaremos a fuego suave sin dejar de remover hasta que espese y reservamos.
En un bol a parte ponemos los polvorones triturados. si hemos usado los bollitos glaseados de Hacendado le añadimos cuatro cucharadas de leche para que sea más manejable.
Procedemos al montaje de nuestra cuajada de Carnaval. Colocamos una capa de polvorones machacados y sobre ella una capa finita de cabello de ángel.
Sobre el cabello vertemos la mitad de la crema de almendra.
Sobre la crema de almendra, una nueva capa de polvorones, una segunda capa cabello de ángel, una segunda capa de crema de almendra y finalmente terminaríamos con una nueva capa de polvorones. Cubrimos esta última capa de polvorones con una cantidad generosa de canela molida.
Finalmente cubrimos la canela con azúcar glas dejando al descubierto algún dibujito. Lo típico es darle forma de una granada o unos dibujos arabescos.




Bartolillos rellenos de chocolate

En Águilas seguimos de Carnaval, disfrutando al máximo de unas fiestas que este año han sido declaradas de Interés Turístico Internacional. Aunque son días en los que estamos a tope de trabajo en la cafetería (afortunadamente) y en los que también me estoy divirtiendo todo lo que puedo no he dejado de buscar un ratico para preparar dulcerías propias de estas fechas. La dulcería carnavalera es, principalmente, dulcería frita que, como ya os he dicho en más de una ocasión, es la que más me gusta. Y si hablamos de dulces fritos en la blogosfera tenemos que hablar de la que para mi es la reina de ellos: mi Lolica, de Pan frito o rebanás. No hay dulce frito que se le resista; todos le quedan espectaculares tanto en apariencia como en sabor (y lo sé porque he tenido la suerte de probar una de sus delicias). Claro que cuenta con una maestra de lujo: su madre que es la que le ha enseñado todas esas receticas que a mi me hacen perder la cabeza. Estos bartolillos de hoy son una receta suya y quedan espectaculares, os lo aseguro. Son magníficos para reponer fuerzas antes de colocarse la máscara y salir a disfrutar de la fiesta...por cierto, yo estoy año tengo una de lujo que mi querida amiga Elena me trajo de Italia. Con ella (con la máscara y con mi hermana-amiga Elena) es con la que, como todos los años, estoy disfrutando de este Carnaval. Espero que os gusten.
Ingredientes:
Para la masa:
200 gramos de aceite de oliva suave.
200 gramos de zumo de naranja (en la receta original es agua).
Un pellizco de sal.
30 gramos de azúcar.
600 gramos de harina.
Azúcar para rebozar.
Para la crema:
100 gramos de azúcar.
500 gramos de leche.
4 yemas de huevo.
40 gramos de maicena.
1 cucharadita de azúcar avainillado.
30 gramos de mantequilla.
200 gramos de chocolate negro.
Elaboración:
Comenzamos preparando la crema para que le de tiempo a enfriar. Ponemos a calentar la leche (reservando unos 100 gramos) junto con el azúcar. En la leche que habíamos reservado añadimos las yemas, la maicena y el azúcar avainillado. Cuando la leche que tenemos en el fuego junto al azúcar rompa a hervir añadimos la mezcla y sin dejar de remover.
Cuando la crema haya espesado le añadimos la mantequilla y el chocolate. Removemos para que todo se integre bien y reservamos.
Mientras la crema se enfría preparamos la masa. Templamos el aceite y lo vertemos en un bol. Sobre él añadimos el zumo de naranja (o el agua en la receta original) y el azúcar.
Finalmente añadimos la harina y amasamos hasta obtener una masa durita y brillante.
Estiramos la masa con ayuda de un rodillo de cocina hasta que nos quede bien finita.
Cortamos con la forma deseada, colocamos una cucharada de crema y cerremos como si de una empanadilla se tratase.
Freimos un abundante aceite suave bien caliente.
Una vez fritas las rebozamos en azúcar y listas. Una delicia, os lo prometo.