Rape con salsa romesco

Últimamente no dejo de hacer recetas de pescado. Imagino que la razón principal es que cuando se vive en un pueblo con puerto pesquero es difícil resistirse a entrar en la pescadería y no salir de ella con una buena bolsa de pescado fresco, en ocasiones aún coleteando. Hace unos días encontré unos rapes maravillosos y fue mirarnos y surgió el flechazo así que me los traje a casa y con ellos preparé esta comida. Os aseguro que es una delicia y la salsita que acompaña está para chuparse los dedos. Ya os lo aviso, si lo preparais pedid a vuestro panadero que ese día os guarde doble ración de pan. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el fumet de pescado:
2 cabezas de rape.
Medio kilo de morralla o pescado de roca.
Las cabezas de 400 gramos de gamba.
Un puerro.
1 hoja de laurel.
1 y cuarto litro de agua.
Medio vaso de coñac.
Una hojas de laurel.
Aceite de oliva virgen extra
Para la salsa:
3 tomates maduros asados.
Una cabeza de ajos asada.
50 gramos de almendra.
2 rebanadas de pan.
1 cucharada de carne de pimiento choricero.
150 gramos de aceite de oliva virgen extra.
Un buen chorro de vinagre.
Una cucharada de pimentón dulce.
Sal.
También necesitaremos:
400 gramos de gamba
2 rapes.
Unos ajetes tiernos.
Elaboración:
Comenzamos preparando el fumet. Para ello ponemos en una olla un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté caliente añadimos las cabezas de gambas y les damos unas vueltecitas (machacándolas bien para que suelten todo el coral). Seguidamente incorporamos las cabezas de rape y el pescado de roca y añadimos el coñac. Dejamos un par de minutos para que se evapore el alcohol y agregamos el agua, el puerro y el laurel y dejamos cocinar a fuego lento. Una vez listo lo colamos y lo reservamos.
Comenzamos a preparar la salsa. En una sartén doramos las almendras (con cuidado de que no se quemen) y las rebanadas de pan. Cuando estén listas las pasamos a un mortero y hacemos una picada.
En un bol colocamos los tomates y los dientes de ajo (yo puse 4) que previamente habremos asado. Añadimos la picada, la carne de pimiento choricero, el aceite, el vinagre, la sal y el pimientos y trituramos bien. Reservamos la salsa.
Por otro lado, enharinamos el rape y lo freimos.
Pasamos los trozos de rape ya fritos a una cazuela de barro y los cubrimos con el fumet que teníamos reservado.
Añadimos cuatro cucharadas generosas de la sala romesco que hemos preparado.
Dejamos cocinar hasta que la salsa espese. Cuando apenas falten unos minutos para retirar añadimos las gambas. A mi me gusta ponerle una buena cantidad de gamba pequeña pelada (pero siempre fresca) y unas cuentas gambas rojas sin pelar.
Antes de servir freimos unos ajetes y los colocamos sobre los platos.

Panna cotta (sin gelatina)

La entrada de hoy nos lleva hasta la bella Italia (enamoradita estoy de este país) ya que se trata de un postre típico de la región del Piamonte: la panna cotta. Hasta la fecha todas las que había preparado (panna cotta de café y panna cotta de fresas) llevaban entre sus ingredientes gelatina, pero hace unos días me topé con esta receta de las famosísimas hermanas Simili (conocidas panaderas italianas que durante años dirigieron una reputada escuela de cocina en Bolonia y que por lo que he leído son algo así como las "Arguiñanas italianas"). El caso es que me llamó la atención la receta y la preparé en casa aprovechando que en mi frigo había una botellita de claras pasteurizadas a punto de pedir socorro y aquí está el resultado. Espero que os guste.
Ingredientes:
500 mililitros de nata para montar (aunque no hay que montarla).
100 gramos de azúcar.
5 claras (en mi caso pasteurizadas).
Una pizca de sal.
Mermelada (yo cremosa La vieja fabrica de mi caja Degustabox).
Elaboración:
Colocamos en un cazo la nata junto al azúcar y la pizca de sal y ponemos a fuego suave. no debe llegar a hervir, ni siquiera calentarse en exceso, la idea es que se temple para que se disuelva bien el azúcar.
Cuando haya enfriado añadimos las claras. Las claras no deben estar montadas. Si son pasteurizadas se añaden tal cual pero sin son de huevos frescos se remueven un poquito con una cuchara para romper la clara.
Vertemos la mezcla en unos moldes aptos para el horno y los horneamos al baño maría con el horno a 150º durante una hora aproximadamente (o hasta que cuajen). 
Una vez horneados los dejamos en la nevera durante unas 24 horas. Antes de consumirlos los cubrimos de mermelada al gusto.
Y ya tenemos lista nuestra panna cotta para disfrutar de ella.


Gamba roja de Garrucha a la plancha

En ocasiones, hay productos tan maravillosos que enmascarar su sabor es casi un pecado culinario. En este grupo bien podrían encontrarse los mariscos, cuyo sabor alcanza su máximo esplendor cuando apenas son manipulados. Lógicamente esto sólo pasa cuando nos encontramos ante un producto de primerísima calidad, que ha sido tratado con esmero y mimo antes de llegar a nuestra mesa. Buen ejemplo de ello es la gamba roja de Garrucha, una de las joyas de la gastronomía almeriense que cuenta además con Denominación de Origen, lo que es ya toda una garantía de calidad. Si a eso le sumamos la posibilidad de tenerla en nuestra mesa sólo 18 horas después de haber sido capturadas el bocado alcanzará, sin duda, la categoría de sublime. 
Conocedores de la importancia de la frescura como requisito fundamental para disfrutar al máximo de la gamba, la tienda online La gamba roja de Garrucha ha dado un paso adelante en la comercialización de este delicioso producto del mar y ha realizado una importante apuesta para reducir el tiempo de entrega del producto así como los intermediarios. El procedimiento es sencillo, y ahí reside la clave del éxito. Ellos comprar la gamba roja de Garrucha nada más llegar a puerto. Allí mismo es empaquetada (en cajas isotérmicas y sobre hielo protegido de forma que la gamba estará fría pero jamás entre agua) y desde la misma lonja es enviada a los clientes a través de la división de frió de Seur, asegurando de esta manera mantener la cadena de frío y un tiempo máximo de entrega de 18 horas. Así es como llega la gamba roja de Garrucha a casa.
Con una frescura y una calidad garantizadas.
Y ahora sí, vamos con su preparación. Sencilla y deliciosa y sin más secreto que la gamba roja de Garrucha. Vertemos unas gotitas de aceite de oliva sobre una plancha o asadora y pasamos un papel absorbente sobre ella. Cubrimos la superficie con una buena capa de sal gorda y cuando esté muy caliente colocamos las gambas sobre ella, aproximadamente un minuto y medio por cada lado. Es importante que la gamba no se cocine en exceso.
Y listo, ya tenemos unas deliciosas gambas rojas de Garrucha a la plancha. Están para chuparse los dedos, literalmente. Os aseguro que hacía tiempo que no comía una gamba de tan alta calidad  y es que la gamba con denominación de origen de Garrucha se caracteriza por una mayor cantidad de coral en su cabeza, lo que aumenta su característico sabor. Os invito a que deis un paseo por la web de La gamba roja de Garrucha y descubráis su maravilloso producto, así como la sencilla forma de hacer vuestro pedido para disfrutar de ellas en casa.