Espaguetis frutti di mare

Después de dos meses en los que, creo recordar, sólo he publicado cosicas dulces he querido estrenar septiembre con un plato salado y muy marinero: unos riquísimos espaguetis frutti di mare que dirían los italianos. Es un plato sencillo cuyo secreto, en mi opinión, es utilizar para su elaboración mariscos frescos y darle un toque ligeramente picante con un par de guindillas cayenas. Os aseguro que la salsa es una delicia y aunque la pasta no suela tomarse con pan, en casa terminamos rebañando el plato. Espero que os guste.
Ingredientes:
500 gramos de gamba (la pequeña nos sirve perfectamente).
500 gramos de mejillones.
500 gramos de almejas.
400 gramos de calamar.
6 tomates grandes y maduros.
Una cebolla.
2 guindillas cayenas.
Tres dientes de ajo.
200 mililitros de vino Albariño (yo Lagar de Castelo)
Aceite de oliva virgen extra (yo de Aceite del Campo).
Sal, pimienta y orégano.
250 gramos de espaguetis.
Agua de la cocción del marisco.
Perejil fresco.
Unas hojas de laurel.
Queso parmesano rallado.
Elaboración:
Comenzamos por hervir junto a un par de hojas de laurel las almejas, los mejillones y las cabezas de las gambas que habremos pelado previamente. Una vez que haya abierto el marisco, colamos el caldo y lo reservamos (será en este agua en la que coceremos la pasta).
Pasamos ahora a preparar nuestra salsa. En una sartén con aceite de oliva freimos la cebolla rallada, los dientes de ajo laminados y la cayena. Cuando la cebolla comience a transparentar añadimos el calamar cortado a trocitos y lo dejamos cocinar a fuego lento.
Cuando el calamar esté blandito añadimos los tomates: dos de ellos rallados y los otros cuatro pelados y cortados a cascos.
Una vez que el tomate esté bien frito incorporamos la sal, la pimienta, el orégano y el vino y lo dejamos unos minutos para que evapore el alcohol.
Añadimos las gambas que habíamos pelado con anterioridad.
Inmediatamente incorporamos las almejas y los mejillones que habíamos cocido anteriormente y a los que le habremos retirado la concha.
Cocinamos apenas un minuto más (el tiempo justo para que se hagan las gambas). Mientras tanto cocemos la pasta en el agua de la cocción de las almejas y los mejillones que teníamos reservada. mezclamos la pasta con la salsa. En el momento de servir espolvoreamos con un poco de perejil fresco, unas lascas de queso parmesano y regamos con un hilo de buen aceite de oliva (en mi caso un aceite de oliva virgen extra sin filtrar Los Omeya).
Para elaborar esta receta he utilizado un fantástico albariño Lagar do Castelo de las Bodegas Castro Baroña con garantía de origen de la D.O. Rías Baixas así como un estupendo aceite de oliva virgen extra sin refinar de Aceite del Campo, una empresa especializada en la venta del mejor aceite virgen extra de Córdoba.

Tarta de higos y requesón

Las personas que me conocen saben muy bien cuales son los regalos que realmente me hacen feliz. Imagino que conocen mi "vida fantaseada"; esa en la que mi casa está en medio de un campo con gallinas ponedoras y conejos; con huerto propio y árboles frutales y en la que yo, como una alegre granjerita, recojo, cesto en mano, todo lo que la tierra produce para mi. Nunca me veo limpiando los gallineros, ni regando a pleno sol pero ¿qué queréis que os diga? Es mi sueño y como en todos los sueños sólo me quedo con lo bueno. El caso es que pese a que no puedo presumir de la casita en el campo con huerto incluido, si puedo hacerlo de tener muy buenos amigos. De los que un día tocan el timbre y te sorprenden con unos de esos presentes que te colocan la sonrisa en la cara. Para mi no hay mejor regalo que unos huevos recién puestos, unos espárragos recién cortados, unos conejos con los que preparar un rico arroz o, ahora que es tiempo de ellos, unos higos recién cogidos del árbol tan dulces y deliciosos como los que hace unas semanas me trajo a casa mi amigo Juan Antonio. Con ellos y con una receta de La Repostería de Miguel, un blog mágnifico que recomiendo a todos, preparé esta tarta. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para la base:
140 gramos de harina.
25 gramos de almendra molida.
75 gramos de mantequilla fría a dados.
Una pizca de sal.
2 cucharadas de agua fría.
Para el relleno:
500 gramos de requesón.
4 yemas.
2 cucharadas de miel (yo con Aloe Vera de Luna de Miel)
50 gramos de azúcar (yo usé moreno).
Para decorar:
Higos.
Miel.
Elaboración:
Comenzamos preparando la masa de base; para ello tamizamos en un bol la harina. La mezclamos bien con la almendra molida y la sal. Formamos un volcán y ponemos la mantequilla a dados y el agua fria, amasando bien todos los ingredientes.
Con la masa forramos un molde de 20 centímetros y lo refrigeramos durante media hora.
Transcurrido ese tiempo cubrimos la masa con papel y colocamos algo de peso encima (por ejemplo, legumbres secas) y horneamos a 190º durante 15 minutos. Reservamos. Mientras se hornea aprovechamos para preparar el relleno. Batimos en un bol el requesón escurrido, las yemas, el azúcar y la miel.
Vertemos la mezcla sobre la base y horneamos a 190º unos 30 minutos más.
Una vez fría, la cubrimos con rodajas de higo y la rociamos con un poco más de miel.
Y ya tenemos nuestra tarta lista para disfrutar de ella.
Mirad que feliz se me ve con mi delicioso cargamento de higos ¡Gracias por tan estupendo regalo Juan Antonio!

Helado de tarta de queso

Sí, aunque no lo parezca sigo por aquí. No me he ido de vacaciones aunque esté algo desaparecida de la blogosfera últimamente. Pero tengo excusa: hace calor, muuuuuucho calor y sólo me apetece estar a remojo y comiendo heladitos jajajaja. Y para helado rico este que os traigo hoy de tarta de queso. Es sencillamente delicioso. Totalmente adictivo. De esos que, estoy segura, voy a repetir muchísimas veces en casa. Aunque yo lo he preparado con la heladera (que bien estoy amortizando la maquinita) puede hacerse perfectamente sin ella ya que lleva un alto porcentaje de materia grasa lo que evita que cristalice durante la congelación. Espero que os guste. Fuente de la receta: El pato de chocolate.
Ingredientes:
250 gramos de queso cremoso (tipo Philadelphia).
400 gramos de nata para montar.
150 gramos de azúcar.
200 mililitros de leche (yo Kaiku sin lactosa, de mi caja Degustabox)
Un bote de mermelada artesana de fresa (yo de Mercandalucia.es)
15 galletas (yo Lotus caramelizadas).
Elaboración:
Batimos hasta mezclar muy bien el queso cremoso, el azúcar y la leche. Una vez que esté todo bien integrado le añadimos la nata que previamente habremos montado.
Guardamos la mezcla en la nevera al menos cinco horas antes de introducirla en la heladera.Transcurrido este tiempo la ponemos en la heladera siguiendo las instrucciones de nuestra maquinita. Terminado el proceso le añadimos las galletas ligeramente trituradas.
Finalmente incorporamos la mermelada sin mezclar demasiado (la idea es que el helado quede veteado).
Dejamos un poquito en el congelador para que tome algo más de consistencia y listo.
Para elaborar este helado he utilizado la leche Kaiku sin lactosa de mi caja Degustabox. Es esta ocasión he recibido en casa una caja con productos muy veraniegos. Si tu también quieres probarla, con el código promocional XQ1ZS podrás recibirla en casa por sólo 9,95 (gastos de envío incluidos).
También he utilizado una fabulosa mermelada de fresa artesana, elaborada únicamente con fresa natural, azúcar y unas gotitas de limón, de Mercandalucia.es.