La mesa dulce de nuestro nuevo príncipe

La familia sigue creciendo y a mediados de este mes bautizábamos a nuestro pequeño Fernando; otro principito que como su hermano Mateo  también nacía en febrero para llenarnos de felicidad y regalarnos sus sonrisas a diario. como en todas las celebraciones familiares se mezclan muchas emociones: seguimos echando muuuucho de menos a mi querido hermano (el abuelo de mis príncipes) pero también somos muy felices de seguir siendo una familia tan unida y poder disfrutar tanto de nuestros pequeñicos. Como ya hicimos hace un año, mi hija Rebeca y yo nos pusimos manos a la obra para preparar la mesa dulce de la celebración.
Una vez más volvimos a contar con Mar de Papel para que nos ayudase con la papelería. Un osito aviador con el nombre de nuestro nene y la fecha de su bautismo sirvió como bonito recuerdo para envolver todas las chuches y patelitos.
El calor de julio en Águilas nos limitó un poquito y no pudimos preparar todos los pasteles que nos hubiese gustado. Pero finalmente yo creo que quedo bastante bien: cupcakes, pop, suspiros, chocolatinas y un montón de chuches que al final es lo que más gusta a los pequeños invitados.
Los conos los utilizamos para poder servir las chucherias y los dulces y fue todo un acierto.
Y muchos ositos repartidos por los rincones.
Aunque sin duda, lo más dulce de nuestra mesa fue nuestro pequeño Fernando.

Pastaflora con nata y frutos rojos

La tarta que os traigo hoy es una de esas preparaciones muy sencillas, que se preparan en un momento, con ingredientes que solemos tener en la nevera y que puede sacarte de un apuro si necesitas un postre rápido, sin muchas complicaciones y que además este rico para poner el punto y final a una comida, una cena o una merienda entre amigas. Además, permite adaptarlo añadiendo la fruta de la que dispongamos en ese momento: unos frutos rojos, unos trocitos de plátanos, unas fresas...o cualquier otra cosa que se nos ocurra. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para la pasta flora:
250 gramos de harina.
125 gramos de azúcar.
135 gramos de mantequilla.
1 huevo.
1 yema.
La ralladura de un limón.
Para el relleno:
120 gramos de mascarpone.
3 cucharadas de azúcar glas.
150 mililitros de nata.
Frutos rojos.
Elaboración:
Formamos un volcán con la harina y vertemos en el centro el azúcar, el huevo, la yema, la mantequilla en pomada, la ralladura de limón y la sal. Amasamos. Formamos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos.
Transcurrido ese tiempo extendemos la masa con ayuda de un rodillo y forramos con ella un molde de pared baja. Horneamos a 180 grados, cubriéndola con unos garbanzos secos que luego, lógicamente, retiraremos hasta que los bordes se pongan dorados. unos 20-25 minutos.
Mientras se enfría preparamos el relleno. Para ello comenzamos a montar la nata. Cuando esté semimontada añadimos el azúcar glas y el queso mascarpone.
Cubrimos con la mezcla la base de la tarta.
Finalmente colocamos los frutos rojos y servimos bien fría. 

Brownie de limón

El brownie de limón (en realidad lo de brownie es por su textura ya que entre sus ingredientes no cuenta con el chocolate) es una verdadera delicia. Os lo aseguro. Si os gustan los postres con sabor cítrico este es el vuestro. Pero antes de comenzar con la receta he de haceros una pequeña confesión; ayer preparaba este postre siguiendo la receta del blog Un pedacito de cielo: tras hornearlo, y una vez que había enfriado, preparé el glaseado que debía cubrirlo, lo vertí sobre el bizcocho y lo dejé en la cocina esperando que el glaseado se secase peeeeero...esta mañana cuando me he levantado me he percatado de que me equivoqué en las medidas  y en lugar de secarse se había convertido en un jarabe espeso y ¡fantástica equivocación! Este almíbar de limón ha calado el bizcocho y os aseguro que ha quedado para chuparse los dedos. Finalmente le he puesto también una fina capa de glaseado (ya con las medidas correctas) y tanto me ha gustado el resultado que la receta que hoy comparto con vosotros es la errónea porque os aseguro que queda fantástica (abstenerse aquellos para los que los postres cítricos no sean de su agrado). Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el brownie:
100 gramos de harina.
170 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
100 gramos de mantequilla.
2 huevos grandes.
2 cucharadas de ralladura de limón.
3 cucharadas soperas de zumo de limón.
Para el jarabe de limón:
4 cucharadas colmadas de zumo de limón.
2 cucharadas de ralladura de limón.
30 gramos de azúcar glas.
Para el glaseado:
4 cucharadas de zumo de limón.
130 gramos de azúcar glas.
Elaboración:
Mezclamos la harina, la sal, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente hasta obtener una mezcla arenosa.
En oreo bol batimos bien los huevos, el zumo y la ralladura. Cuando lo tengamos bien batido lo vertemos sobre la mezcla anterior y batimos un par de minutos a velocidad media hasta obtener una mezcla muy cremosa.
Vertemos en un molde unos 20 centímetros. Debe quedarnos una capa finita (si la hacemos gorda conseguiremos un bizcocho de limón y no un brownie como pretendemos). 
Horneamos a 180 º (con el horno precalentado) unos 20 minutos hasta que veamos que está dorado. Una vez que ha enfriado preparamos el jarabe de limón mezclando todos los ingredientes en frio y lo vertemos sobre el bizcocho. Dejamos reposar toda una noche para que se empape bien.
Pasadas unas horas (y cuando veamos que el jarabe a empapado bien) preparamos el glaseado, lo vertemos sobre el bizcocho y esperamos un par de horas para que se seque bien y forme una costrita azucarada. Cortamos en porciones y servimos.