Barcas de vegetales, parmesano y jamón ibérico

Si hay un producto gastronómico por el que creo que me sería casi imposible convertirme en vegetariana es por los embutidos, especialmente por el jamón y más aún si es ibérico. No puedo resistirme a una de esas lonchas, cortadas bien finitas, con esa grasita entrevetada... Por eso cuando hace unas semanas recibí un paquete procedente del pintoresco pueblo de Candelario, en Salamanca, a punto estuve de derramar un par de lágrimas (pero de esas de puro placer). Redondo Iglesias tuvo la gentileza de enviarme una buena muestra de sus productos, procedentes de cerdos de raza ibérica, criados en libertad y curados siguiendo la tradición; lo que convierte a cada uno de sus productos en piezas verdaderamente únicas. Disfrutarlas, con la única compañía de un buen vino, es un deleite para el paladar pero también lo es utilizarlas como materia prima para la elaboración de platos. Yo siempre he pensado que utilizar un buen producto para cocinar ya te asegura, como mínimo, un sesenta por ciento del éxito; el cuarenta por ciento restante dependerá de las habilidades de cada uno o del pie con el que ese día te hayas mentido entre fogones. Espero que os guste. Inspiración para esta receta: Arola. Mis recetas.
Ingredientes:
Un paquete de obleas (masa para empanadillas).
6 champiñones.
1 pimiento rojo.
1 pimiento verde.
1 calabacín.
1 zanahoria.
1 cebolla.
Un puñado de guisantes frescos.
2 cucharadas de mermelada de tomate.
5 lonchas de jamón ibérico de bellota (yo usé Redondo Iglesias).
100 gramos de queso parmesano.
Pimienta recién molida.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.
Cilantro.
Elaboración:
Comenzamos por freir las obleas.Lo hacemos sujetándolas con una pinza (primero por un lado y luego por otro) de forma que queden con forma de barca. Una vez doradas, retiramos y reservamos. Seguidamente limpiamos la verdura (al calabacín le dejamos la piel) y la cortamos en bastoncillos. La ponemos en una sartén con aceite y cuando esté ligeramente pochada añadimos la mermelada de tomate.
Seguidamente, y ya fuera del fuego, incorporamos el queso en escamas.
Finalmente agregamos el jamón ibérico de bellota y salpimentamos.
Rellenamos los barquitos que teníamos fritos y espolvoreamos con un poco de cilantro fresco.
Y ya sólo nos queda disfrutar de este rico aperitivo.
Para elaborar esta receta he usado un magnífico jamón ibérico de bellota de Redondo Iglesias, una empresa especializada en la elaboración de jamones y embutidos ibéricos. Todos sus productos, procedentes de cerdos ibéricos criados en libertad, son elaborados de forma artesanal garantizando así el éxito de un producto único que pude ser adquirido a través de su tienda online.

Patatitas al horno

Desde que vi en el blog de Pilar, Les recptes que m´agraden, estas patatitas al horno supe que tenía que hacerlas, pues tenían un aspecto fabuloso. Después de haberlas probado os aseguro que además del aspecto tienen un sabor brutal; tanto es así que en casa se preparan al menos una vez por semana. Claro que no es de extrañar porque el blog de Pilar está lleno de cosas ricas. Además, decir que son fáciles es decir demasiado, porque realmente estas patatas se hacen solas. Se pueden tomar tal cual, o utilizarlas como guarnición pero sea como sea os aseguro que el éxito está asegurado. Espero que os guste.
Ingredientes:
400 de patatas baby (yo usé una bolsita de las que van preparadas para microondas).
3 dientes de ajo.
Tomillo y romero fresco.
Pimienta negra.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal rosa del Himalaya (yo de Sal gourmet)
Elaboración:
Cocinamos las patatas al microondas siguiendo las instrucciones de la bolsa (si usáis otras patatas las limpiáis bien y las cocéis unos 15 minutos sin eliminar la piel). Cuando la patata esté lista se coloca sobre una bandeja de horno y se aplasta con la parta trasera de una cuchara. Deben quedar reventadas pero en una sola pieza.
Sobre cada patata se coloca un poquito de ajo que previamente habremos machacado y emulsionado con un poquito de aceite.
Añadimos un poquito de pimienta negra recién molida, una pizca de buena sal y una ramita de tomillo y romero fresco.
Rociamos con un poquito más de aceite de oliva y horneamos a 225 grados hasta que veamos que están doraditas por encima. Os aseguro que os van a encantar.
Para elaborar esta receta he usado una estupenda sal rosa del Himalaya de Sal Gourmet. Sal Gourmet es una tienda online, especializada en la venta de sal, en la que se puede encontrar una variedad inmensa de este magnífico producto: pétalos de sal, sal con especias, sales del mundo, sal líquida, flor de sal...Creo que para los que nos gusta la gastronomía este tipo de establecimientos son de un gran atractivo. En mi opinión, la sal, un elemento tan básico en la cocina, debe ser escogida con esmero, apreciando y distinguiendo los matices de cada una de ellas; utilizando la que más se adapta a nuestro platos, y aquella que potencie más el sabor de lo que estamos elaborando.

Plum cake

Ya os he hablado muchas veces de lo mucho que me gustan las cosas tradicionales, por eso cuando mi hija se topó con el libro El Amparo. Sus platos clásicos supo que sería un regalo que me encantaría y vaya si lo fue. Me bastó leer la contraportada para estar segura de que su contenido me iba a gustar mucho. El libro es, ni más ni menos, que una transcripción de un viejo cuaderno de recetas del restaurante El Amparo, un local bilbaino regentado por las hermanas Vicenta, Úrsula y Sira Azcay de los años 1879 al 1918. Parece ser que el local fue lo más en su época y que si por aquellos entonces hubiesen existido las estrellas como reconocimiento a los grandes de los fogones estas tres hermanas hubiesen cosechado unas cuantas. Las recetas, que se han mantenido inalterables, aparecen en las medidas propias de la época (arroba, azumbre, cuarterón...) lo que en mi opinión hace aún más entrañable a este libro del que hoy comparto con vosotros la receta del plum cake. Espero que os guste.
Ingredientes:
345 gramos de harina bizcochona.
230 gramos de almendra (yo puse mitad en polvo y mitad granillo).
230 gramos de azúcar.
230 de mantequilla templada y batida.
230 gramos de pasas y frutas escarchadas (yo puse naranja).
6 huevos.
Elaboración:
En un bol mezclamos la harina, la almendra y el azúcar. Hacemos un volcán y añadimos la mantequilla que previamente habremos templado y batido.
Añadimos los huevos de uno en uno. Mezclando bien antes de incorporar el siguiente.
Añadimos las pasas y la naranja confitada y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla en el molde. Yo usé un bonito molde de silicona de Silikomart.
Horneamos a 180 grados hasta que veamos que está listo.