Donuts de calabaza

Sé que ya os he repetido muchas veces que adoro la calabaza para la repostería y a riesgo de parecer pesada hoy os lo vuelvo a decir. Me parece una delicia dar un bocado a una dulcería y notar en él el sabor de la calabaza asada y de las especias como la canela, la nuez moscada, el jengibre, el cardamomo...¡Puro placer! Mis amigos Juan y Elena, que saben de mi gusto por este otoñol fruto, siempre me proveen de estas dulces y deliciosas calabazas violín que en mi cocina, cuando se acerca el mes de noviembre, son un ingrediente muy presente. En esta ocasión las he utilizado para preparar estos adictivos donuts. Espero que os gusten. Fuente de la receta: La cuinera.
Ingredientes:
160 gramos de puré de calabaza asada.
250 gramos de harina panadera.
250 gramos de harina de fuerza.
100 gramos de buttermilk o suero de mantequilla.
100 gramos de agua.
35 gramos de azúcar.
11 gramos de levadura seca de panadero*
1 huevo
35 gramos de mantequilla fria.
1 cucharada de canela.
Una pizca de jengibre en polvo.
Una pizca de nuez moscada molida.
Una pizca de cardamomo.
Una pizca de sal.

*Tened en cuenta que si usais levadura fresca prensada la proporción es diferente.
Elaboración:
Comenzamos asando la calabaza para sacar el puré. Para ello abrimos por la mitad una calabaza violín y la retiramos las pipas pero le dejamos la piel. La colocamos sobre una bandeja con papel de horno y metemos al horno a 200 grados. Es importante que en la parte más baja del horno coloquemos una fuente con agua para que cree vapor durante el horneado. Una vez enfriado nuestro puré podemos comenzar con la receta. Colocamos en un un bol las harinas, la levadura, la sal y las especias y mezclamos muy bien. Ponemos el accesorio de gancho a nuestra batidora y conectamos a velocidad media. Sin dejar de amasar, añadimos el huevo y la calabaza. Seguidamente incorporamos el agua y el buttermilk y amasamos durante diez minutos.
Transcurridos esos diez minutos la masa presentará un aspecto brillante y pegajoso. Es el momento de añadirle la mantequilla a dados y seguir amasando un par de minutos más hasta que esté bien integrada.
En ese momento colocamos la masa sobre una superficie de trabajo y empezamos a amasar de forma manual. Tendremos una masa muy muy muy muy muy pegajosa pero prohibido caer en la tentación de añadirle harina. Es importante no añadir ni un gramo (ni siquiera sobre la superficie de trabajo). Debemos amasar tocando muy ligeramente la masa con la punta de los dedos. Levantamos la masa y la doblamos sobre si misma. Después de un buen rato nuestra masa se hará más manejable.
Cuando veamos que la masa empieza a ser manejable (aunque seguirá algo pegajosa) la extendemos con un rodillo entre dos papeles previamente pincelados de aceite (esto es importante), dándole a la masa un centímetros de grosor y la ponemos en el congelador 30 minutos (ni un minutos más).
Transcurrido el tiempo de congelación, cortamos nuestros donuts, los colocamos de nuevo sobre papel de horno previamente pincelado de aceite y los dejamos levar durante 40 minutos.
Tras el levado procedemos a freir nuestros donuts en aceite de girasol o aceite de oliva suave (la temperatura debe ser media y nunca elevada en exceso). Lo ideal es freirlos con el papel y luego retirarlo ya que si se manipula la masa esta perderá la forma.
Una vez fritos y aún en caliente procedemos al glaseado. La glasa la realizaremos con 200 gramos de azúcar glas a la que iremos añadiendo nata líquida hasta lograr una textura semilíquida.
Cuando hayan enfriado será el momento de disfrutar de nuestra merienda.

Cocinando con Susi Diaz y Harinas Yolanda

En los años 60 nacía en Murcia Harinas Yolanda, una empresa dedicada en exclusiva a la elaboración de un preparado alimenticio de harina para rebozar sin huevo. Hoy, más de medio siglo después, Yolanda sigue siendo un referente en la cocina. Manteniendo su fórmula intacta, ha sabido evolucionar entre los fogones. Por esa razón Yolanda es en la actualidad mucho más que un preparado para rebozar y ha logrado colarse como ingrediente en platos de grandes chef de cocina, como es el caso de Susi Diaz; junto a ella, y gracias a la invitación de esta empresa murciana, un grupo de bloggers pudimos participar hace unas semanas en un magnífico Showcooking en el que la estrella Michelín y su magnífico equipo nos desvelaron y nos enseñaron a preparar deliciosos platos.
Para demostrar la versatilidad de Harinas Yolanda la gran Susi Diaz nos ofreció, a un grupo de bloggers entre los que tuve la suerte de encontrarme, una clase magistral en la que pudimos cocinar mano a mano con esta gran cocinera, propietaria y chef del restaurante La Finca y poseedora desde el año 2006 una estrella Michelin y dos soles en la Guía Campsa (premios todos ellos que demuestran el buenhacer culinario de Susi al que en su caso se añade un trato cordial, cercano y cariñoso como demostró en el Showcooking de Harinas Yolanda). Durante el evento, cargado de risas, aprendizajes y reencuentros con magníficos amigos, pudimos elaborar un menú completo teniendo como nexo de unión todos los platos la harina Yolanda entre sus ingredientes.
Me encantó estar en compañía de mis queridos bloggericos murcianos, a los que llevaba ya algún tiempo sin ver. Disfrutamos entre risas y buena comida de una agradable conversación y de esos cariñosos abrazos que tanto nos gusta darnos a los que compartimos este mundo común de los blogs gastronómicos...y nos pusimos bien guapos con los delantales que nos regalaron.
Y después de los reencuentros llegó el momento de ponerse manos a la obra. Yo tuve la suerte de que me tocase la mesa dulce junto a mi querida Mary de Cuchillito y tenedor, Tere de Las María Cocinillas, con Noelia de Pio recetas, Lola de Lola en la cocina (moría de ganas por conocerla en persona) y Belén de Mi caja de recetas.
En cuanto al menú elaborado y degustado, comenzamos con un snack delicioso: pajaritos de colores. Una receta clásica de tempura con el toque innovador del color obtenido con colorante natural 100%.
Como aperitivo, y también espectacular (tanto, que estoy deseando repetirlo en casa): Sardinilla en tempura sobre galleta de pan y pipas.
El plato principal lo componía una Sepieta con guisantes y moyitas con pañuelo negro.
Una riquísima creme brulee con tierra de Otoño como postre.
 Y para finalizar unas galletas de te con toque de canela riquísimas.
Antes de despedirnos, todos los participantes nos hicimos una foto de familia. Nuestras sonrisas son el ejemplo más palpable de la magnifica tarde que pasamos en compañía de la chef Susi Diaz y su equipo y de Harinas Yolanda cuya propietaria, que además da nombre a la empresa, fue todo un encanto. Aprovecho este espacio para agradecer a la empresa Harinas Yolanda este gesto con los blogger murcianos. 
Y aquí me veis a mi junto a la gran Susi Diaz, magnifica cocinera y aún mejor persona. Nos atendió a todos con una sonrisa, nos enseñó muchos de sus secretos culinarios y tuvo unas cariñosísimas palabras hacia la figura del blogger de cocina al que dijo "los cocineros y chefs debemos apoyar ya que su trabajo y el nuestro su complementan".

Terrina de paté de campagne

Después de mucho tiempo sin publicar nada salado, hoy es el turno de hacer un alto a las dulcerías y poner todos los focos en esta terrina de paté de campagne. La razón por la que este caprichito salado merece ser protagonista de este rincón es porque es una DELICIA, sí, sí, con mayúsculas. Su sabor es espectacular, se elabora en menos de cinco minutos (sin contar el tiempo de horneado y maceración) y el resultado os aseguro, si sois amentes del paté, os dejará con la boca abierta. La receta la encontré por casualidad en el blog Las recetas de la familia Tartufo, del que ya soy fiel seguidora. Mi próximo objetivo es hacerlo con carne de caza: perdiz, tal vez. se me hace la boca agua sólo de pensarlo. Espero que os guste.
Ingredientes*:
* he adaptado las medidas a un molde de plum cake de 20 cm.
150 gramos de higadillos de pollo.
75 gramos de tocino.
75 gramos de magra de cerdo picada.
100 gramos de panceta en lonchas (o la cantidad necesaria para forra el molde).
50 mililitros de vino tinto.
50 mililitros de brandy o coñac.
Un diente de ajo.
Una buena cucharada de orégano seco.
Una cucharadita rasa de azúcar.
Pimienta negra recién molida.
Sal.
Unas hojas de laurel seco.
Tostas para servir (yo usé unas de brioche espectaculares de mi caja Degustabox)
Elaboración:
Colocamos en un bol los higadillos cortados a trocitos pequeños, el tocino también en trocitos muy pequeños, la carne picada, el orégano, la sal, el azúcar y el diente de ajo machacado. Mezclamos todo muy bien y regamos con el coñac y el vino tinto. Volvemos a mezclar y dejamos macerar en la nevera como mínimo doce horas.
Transcurrido el tiempo de maceración, forramos nuestro molde de plum cake (fondo y paredes) con las lonchas panceta fresca y vertemos sobre ella el preparado que teníamos macerando (sin escurrir).
Por último cubrimos con más panceta y colocamos sobre ella las hojas de laurel. Para el horneado es importante seguir estás indicaciones: Comenzamos horneando al baño maría durante una hora a 200º con la terrina de paté tapada. Bajamos la temperatura a 170º y seguimos horneando con la terrina tapada y al baño maría 15 minutos más. Finalmente destapamos el molde y lo dejamos otra media hora más a 170º grados y baño maría.
Una vez que tenemos nuestro paté listo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar. Cuando esté frio debemos meterlo en la nevera, con algo de peso encima (yo puse un bote de garbanzos), unas cuantas horas o mejor de un día para otro. Podéis servirlo sobre unas tostas, os quedará delicioso.
Nosotros nos lo comimos sobre unas tostas de brioche que llevaba mi caja Degustabox de este mes. Os aseguro que el contraste del paté con el dulzor del brioche tostado es delicioso. He de confesar que estas tostas de brioche son lo que más me ha gustado de mi caja Degustabox de este mes.